12 may 2016
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Purgar los radiadores ayuda a mejorar el rendimiento del sistema de calefacción porque su finalidad es sacar el aire que se acumula en el interior para que éste no interrumpa la circulación del fluido caloportador y el radiador pueda calentar de forma homogénea. Existen dos tipos de purgadores: automáticos y manuales. En los automáticos no debemos hacer nada, el aire se expulsa por sí mismo. Sin embargo en los purgadores manuales debemos ser nosotros mismos los que iniciemos el proceso de purga. Para saber si debemos purgar un radiador basta con tocarlo y comprobar si está frío en la parte superior y/o se escucha un ruido característico, como un gorgoteo.

Para hacerlo de forma correcta es conveniente seguir estos cinco consejos:

  1. Debes realizarlo al inicio de cada temporada de frío antes de poner en marcha la calefacción por primera vez.
  2. En viviendas de una planta empieza por los radiadores más cercanos a la caldera y en viviendas de varios pisos comienza por la planta superior.
  3. Para purgar es necesario girar el purgador con un destornillador plano (si tiene una hendidura en el centro) o con una llave especial (si presenta otra forma). Conviene poner debajo un recipiente que recoja el agua que caerá.
  4. Gira suavemente el tornillo en sentido contrario a las agujas del reloj hasta que se expulse el aire y solo salga agua. Vuelve a girar el tornillo para cerrar el purgador.
  5. Una vez finalizado comprueba que la presión esté entre 1 y 1,5 bares. Si esto no fuese así, debería realizar un rellenado de agua en caldera hasta conseguir esta presión indicada.

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